En el momento actual asistimos a una autentica revolución digital y en consecuencia a una revolución TIC, pero a la par de este gran estallido se está produciendo otro que, digamos, lo contrarresta, se trata de la explosión documental. En pocos años se ha ampliado enormemente el volumen documental de información así como los tipos documentales a los que podemos acceder. Esto ha llevado sin duda a que se hallan creado unas nuevas herramientas para gestionar y comunicar esa información y que estas deban utilizarse cada día más o nos quedaremos obsoletos.
En mi opinión las nuevas tecnologías han de usarse sobre todo para hacer difusión selectiva de la información. Mucho se oye hablar de que ya no tiene que ser el usuario el que busque o pregunte al bibliotecario o encargado de gestionar la información, sino que ha de ser al revés, que el experto busque a los posibles usuarios, del mismo modo que un comercial busca a sus clientes. Comparto en parte esta forma de pensar, el experto ha de dar ese paso indudablemente, pero eso no quita lo obvio, que el usuario siempre va a tener preguntas que hacer al experto y es natural que así siga siendo. En relación con esto ¿cuáles son las nuevas tecnologías que ayudan al experto a dar ese paso tan trascendental?
1. Redes sociales: en este caso las redes sociales sirven al experto para saber que tipo de materiales y sobre que temas esta demandando más la ciudadanía, de aquí puede sacar datos fiables y por supuesto puede actuar en consecuencia. Esta información no sólo estaría en las conversaciones que mantiene con otros internautas, sino sobre todo (en mi opinión) en los perfiles de cada uno de ellos, con sus gustos, aficiones, etc.
2. RSS y OPAC 2.0: de como los OPAC 2.0 creados en comunión entre los profesionales y los usuarios de un determinado centro de información, tienen alertas y RSS, según los temas que a cada uno le interesa, de esta forma una vez el usuario ha rellenado su perfil o bien se lo ha rellenado el profesional, empieza a recibir noticias, artículos via web que le podrían interesar, etc.. Un tema interesante es que este sistema se retroalimentará, detectando que artículo no han sido leidos y que artículos le parecen interesantes, de tal forma que poco a poco nos hiciésemos una idea muy concreta de lo que quiere el usuario. El RSS mataría dos pajaros de un tiro, en el sentido de que el bibliotecario es igualmente un cliente de una distribuidora a la vez que distribuidor de información, por lo tanto puede el también dejar dicho que cuando llegue tal libro que se lo comuniquen para su compra, etc.
3. BLOG y WIKIS: de cómo la biblioteca da a conocer las novedades de la misma, las nuevas adquisiciones, los nuevos servicios, como propone cuestiones nuevas a los usuarios, etc. todas esas funciones tendrían el blog en el momento actual, todas esas oportunidades de trabajo mucho más sencillo y que llega de un manera más efeciente, nos proporciona el blog. Las Wikis tiene multiples aplicaciones: pueden servir para dar a cada uno la posibilidad también de rellenar un perfil suyo, son herramientas inmejorables para poner en común ideas entre los propios usuarios entre si, o entre los usuarios y los profesionales, es también una buena manera de preguntar a la comunidad sobre que es lo que más necesita la biblioteca y obrar en consecuencia.
En un principio son las principales herramientas que nos brindan unas oportunidades inmejorables para conocer mas sobre nuestros usuarios y sobre nuestros potenciales usuarios, pero es que además todo ello hay que conjugarlo con un ahorro económico bastante grande. Quizás en anteriores épocas se podría haber encontrado toda esta información (aunque habría cosas que directamente serían imposibles) pero ello sólo podría haber sido posible con un esfuerzo ingente y con gasto económico altísimo.
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